Mayo y Junio son los meses de comuniones por excelencia.

Llevamos ya unos cuantos fines de semana viendo un montón de niños de punta en blanco, dirigiendose a las iglesias para celebrar la comunión.

Más allá de la propia celebración religiosa, donde los infantes reciben por primera vez a Jesús en forma de hostia consagrada, está la celebración de la fiesta posterior. Y es que cada vez más, las comuniones se parecen a mini bodas.

Recuerdo (hace ya unos cuantos años… tal vez más de los que me gustaría recordar 😉 ) El día de mi comunión. Esa intranquilidad que te recorría el cuerpo por la importancia que tenía el sacramento que ibas a recibir y sobre todo (no nos engañemos) por los regalos que te iban a dar una vez pasado el tramite religioso.

Y es que en las comuniones digan lo que digan lo que más ilusión nos hacía, les hace y les hará, es la promesa de los regalos que van a recibir. Aunque no nos podemos olvidar de la fiesta posterior donde amigos , primos y demás familia se reúnen para comer (en mi época en casa del que hacía la comunión)  y donde los peques son los absolutos protagonistas.

Dentro de los regalos en las comuniones están los que recibe el niño y está el que hace la familia para que todo aquel que asista se lleve un bonito recuerdo. El más típico es la foto con el vestido o traje de comunión y donde el niño o la niña tienen siempre cara de buenos… Pero ahora estos recordatorios pueden ser mucho más chulos y que se recuerden con más cariño si cabe.

De un tiempo a esta parte se han puesto de moda los colgantes con moneda intercambiable y es raro la que no tenemos uno u otro dependiendo de la marca y del bolsillo. La cuestión es que aprovechando que cada vez más mujeres tenemos este tipo de collares, puedes personalizar monedas para que las luzcan con motivo del recordatorio de la comunión de tu hijo o hija.

Y en el caso que no tengan el colgante es una excusa perfecta para que se lo regalen. La customización de este tipo de monedas va desde el nombre del protagonista con la fecha de la comunión, hasta el grabado de la foto con el traje, una frase o lo que se os ocurra. Prácticamente el único límite lo pone vuestra imaginación (y el tamaño de la moneda).

Y lo mejor es que si hacéis un pedido de más de 10 monedas en Shaka os hacemos un precio especial para que el recordatorio de la comunión no sea un impedimento para celebrar esta gran fiesta.

 

Foto original de https://www.flickr.com/photos/brunifia/