San Valentín o el día de los enamorados se acerca. Es tiempo de hacer regalos originales a los que más quieres, ya sea una simple flor o regalos personalizados un poco más elaborados.

Pero más allá del carácter comercial que se le ha dado desde hace unos años; concretamente desde 1842 cuando Esther A. Howland tuvo la brillante idea del día de San Valentin, poner a la venta de forma masiva tarjetas con un corazón. 

Como digo más allá de este carácter comercial, existe toda una leyenda detrás, que si no la conocéis os va a sorprender.

Los Orígenes de día de San Valentín.

Nos tenemos que remontar a tiempos de los romanos, concretamente cuando gobernaba el emperador Claudio II; cabe destacar que no fue un emperador al uso, su carácter débil y maleable acarreó graves consecuencias a nuestro protagonista.

Por aquella época se ponderaba que los jóvenes sin familia se alistaran, ya que al no tener cargas ni ataduras familiares se convertían en excelentes soldados. Pero la naturaleza no opinaba lo mismo, eran jóvenes con las hormonas a flor de piel y unas ganas inmensas de vivir y buscar el amor.

Y este era precisamente el problema. Cuando encontraban el amor y entregaban su corazón no podían casarse ya que el imperio los reclamaba a filas. Aquí es donde aparece nuestro protagonista, un sacerdote llamado Valentín; que acabo por convertirse en San Valentín como veremos.

Como decía, este  sacerdote no estaba de acuerdo con esta imposición y desafió al emperador. Era un convencido en que el amor siempre vence y ver a los jóvenes compartir su vida juntos era una alegría para el, así que comenzó a casarlos en secreto.

No está muy claro como, pero el emperador se enteró. De aquella San Valentín ya gozaba de bastante prestigio en Roma, así que lo llamó a palacio para que se explicara.

El sacerdote llegó ante el emperador y le contó el porqué el amor debe triunfar por encima de los designios del poder establecido. Claudio II le escuchó con atención y se convenció que la norma era injusta y dejó marchar al sacerdote.

Ya os dije que era un hombre débil, sus consejeros lo sabían y no querían renunciar al ejercito, así que lo convencieron para que encarcelara al cura. Así fue como San Valentín dio con sus huesos en el calabozo.

Pero la leyenda siguió creciendo, ya que el carcelero de San Valentín, el oficial Asterius quiso ridiculizar al cura y le retó a que en nombre de su dios curara a su hija ciega de nacimiento. San Valentín accedió y la curo. Asterius se convirtió al cristianismo y trato de interceder por el cura ante el emperador. Pero su debilidad obró en contra de San Valentín de nuevo.  En vez de conseguir el perdón fue martirizado hasta la muerte.

La hija de Asterius plantó un almendro de flores rosadas junto a la tumba, en recuerdo del sacerdote y es por esto que el día de los enamorados se regalan flores.

Así que ya sabéis,  el día de San Valentín es mucho más que un simple invento comercial. Recordad que lo que cuenta es el detalle, aunque si queréis hacer regalos originales o regalos personalizados, en Shaka tenemos una sorpresa preparada, además encontrarás una impresionante selección solo pensada para este día.